Trujillo. La emoción y negligencia le jugó una mala pasada a un escolar de 19 años. El muchacho, identificado como Prudencio Ramos Cruzado, no hizo honor a su nombre y resultó con graves quemaduras al intentar lanzar fuego por la boca.
Todo inició en una actividad en su colegio Julio Gutiérrez Solari de Huanchaco, en donde el estudiante quiso sorprender a sus compañeros y profesores y agarró una botella de kerosene, bebió un poco del combustible y con una pequeña tea de fuego en su mano, intentó lanzar una llamarada; sin embargo, su impericia terminó quemándole la boca y parte del rostro con heridas de tercer grado.
Sus profesores lo auxiliaron y llevaron al hospital Belén, en donde se recupera, aunque ahora se investiga quién fue la persona que permitió que el escolar haga este temerario malabar con fuego.
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